El Museo de Arte Contemporáneo de Salta (MAC), Zuviría 90, da inicio a su calendario anual con una propuesta que reúne cuatro exposiciones simultáneas. Desde este viernes, a las 20, el público podrá recorrer un itinerario que transita desde la rigidez de los metales hasta la delicadeza del bordado, en una apuesta por visibilizar materialidades y perspectivas que definen el arte contemporáneo de la región.
Las muestras permanecerán abiertas hasta fines de abril.
Lo sólido en la paradoja
La exposición «Lo sólido en la paradoja» presenta un diálogo entre la tucumana Leonor Asar y la cordobesa Pilar Garzón Duarte, bajo la curaduría de Cecilia Quinteros Macció. La muestra desafía la percepción convencional de los materiales constructivos como la madera, el acero y la piedra.
Mientras Asar utiliza su formación arquitectónica para crear estructuras que remiten a saberes ancestrales y espacios habitables como refugio y permanencia, Garzón Duarte interviene la rigidez del metal para trazar cartografías que parecen desafiar la gravedad.
Juntas, logran que lo denso se vuelva sutil, transformando la materia en vehículo para explorar lo intangible. La exposición invita a percibir el espacio más allá de los objetos, proponiendo que lo sólido se transforme en territorio sensible.
Asar nació en Tucumán, se dedica a la pintura, el dibujo y lo objetual. Egresada como arquitecta en la U.N.T, desde el 1997 realiza exposiciones en espacios independientes, museos y galerías en Tucumán y Buenos Aires, otras provincias argentinas y en el extranjero. Piezas suyas se encuentran en colecciones privadas en Argentina, Estados Unidos, España, Uruguay, Malasia, Singapur, y también en bancos y entidades oficiales.
Garzón Duarte es cordobesa. Inicia su acercamiento al arte desde su infancia. Realiza la carrera de Bellas Artes en la Universidad Nacional de Córdoba, también Fotografía y Gestión Cultural. Sus obras se encuentran en distintas colecciones, tanto en Córdoba como en otras provincias del país.
Derivas
Pablo Guiot expone «Derivas de un patrón sobre paisajes inciertos».
Con la curaduría de Javier Soria Vázquez, la muestra interpela los sistemas de orden en las sociedades contemporáneas. Y explora el concepto de «patrón» no solo como una repetición estética, sino como una estructura de poder y control en un «territorio de fricción».

Dos dimensiones explora el artista: la poética y la política.
En la primera la repetición no busca ser exacta, introduce pequeñas fisuras y derivas, permitiendo de este modo que el orden se disuelva en «la incertidumbre del paisaje».
En la dimensión política, el patrón actúa como una figura de mando que se impone, revelando las tensiones entre las normas establecidas y aquello que se resiste.
»Derivas de un patrón sobre paisajes inciertos» invita a interrogar el orden impuesto a la experiencia y a descubrir grietas, incluso en lo más rígido.
Guiot nació en San Miguel de Tucumán. Estudia en la Escuela de Bellas Artes de la UNT. Cuenta con las muestras individuales “La lógica del capricho”, Galería Biomba, Tucumán, 2025; “Un logar Otro”, Galería Cecilia Caballero, Buenos Aires, 2024; “Grandes derrumbes, pequeñas construcciones”, El Taller, Tucumán (2016), entre otras. Vive y trabaja en Tucumán.
De vasta trayectoria, fue recientemente galardonado en el Salón Nacional de Artes Visuales.
Casa-Invernadero
La sensibilidad hacia lo vivo y lo doméstico llega con «Casa-Invernadero», muestra de Mónica García Capisano. Con la curaduría de Patricia Godoy y textos de Margarita Lotufo Valdés, esta exposición explora el cuidado, la siembra y el resguardo de lo vital.

A través del dibujo, la acuarela y el collage, el arte de García Capisano en esta muestra se nutre de dos conceptos: la casa como refugio de semillas y el invernadero como espacio de protección. Con una mirada amorosa y paciente, la artista propone un vínculo con el entorno basado en el gesto cotidiano de cuidar y sembrar para el futuro. La exposición se torna un diálogo entre la arquitectura y la naturaleza.
García Capisano es salteña. Su vínculo con el arte empezó temprano y nunca se interrumpió. Desde los talleres de la infancia hasta la formación, la docencia y el taller propio, crear fue siempre una forma de vida.
Una idea clara sustenta su hacer: el arte no es una iluminación repentina, sino un oficio de constancia y manos sucias.
La obra de la artista nace de una relación profunda con la naturaleza y con lo manual, heredada del campo y de su historia familiar.
En su caso, el jardín es origen, ritual diario y espacio de observación. Lejos de los prejuicios sobre lo figurativo, sus flores son una declaración de principios. A través de la materia, busca que quien observe su obra se transporte a ese rincón y encuentre preguntas.
«Tácticas de una congregación»
Finalmente, el Proyecto V.A.C.A. presenta «Tácticas de una congregación» de Roma Barros, una propuesta que cruza el arte textil con la pintura para reinterpretar la identidad salteña.
Barros, licenciada en Artes y gestora del proyecto El Club del Bordado, propone habitar un «tiempo lento» mediante el trabajo manual.
Sus bordados y objetos funcionan como un gesto de resistencia sensible frente a la inmediatez contemporánea, uniendo la tradición heredada con la expresión actual. Activa la memoria y el oficio como territorios vivos.
Barros nació en Salta. Vivió en Tucumán, Buenos Aires y actualmente en su ciudad natal.
Licenciada en Artes por la Universidad Nacional de Tucumán, se dedica a la docencia, la producción visual, restauración y conservación de obras de arte.
La artista tiene un espacio móvil -El Club del Bordado- desde donde reivindica esta práctica como eje transversal-ancestral, compartiendo técnicas del mundo y abordajes colectivos.







