Santos Vergara nació en San Ramón de la Nueva Orán en 1955. Profesor, escritor, artista plástico y gestor cultural, es una referencia por su gran trabajo en la visibilización de las culturas de la provincia. Y también, y sobre todo, por su profunda sensibilidad y tarea en aras de que su gente accediera a la literatura, la universal y la que se produce en nuestras regiones, como lectores y como hacedores. Y ha estado al frente varios proyectos, siempre con ese eje.
En este 2026, celebra su 40° aniversario con las letras con el lanzamiento de la antología narrativa Aniversario con invitados, libro que reúne textos de escritores de la región.
Nos encontramos en la terminal de Salta, ese lugar de tránsito que suele ser escenario de despedidas y reencuentros, regresaba a Orán luego de estar unos días en Tucumán. Y quien esto escribe recordó -y no se lo dijo- que en estas mesas había hablado con otro escritor salteño, Carlos Hugo Aparicio, hace ya unos largos años, cuando el autor de Trenes del sur despedía a un ser querido y se dio el encuentro.
Surgió este recuerdo porque las redes que nos conforman se tejen de esos encuentros –retomo la primera persona-, y hojeando el libro que me regala, veo una fotografía del 85, con un joven Santos Vergara compartiendo la mesa de la presentación de su primer libro, Ausencias, con el escritor y poeta nacido en La Quiaca y que de muy changuito se afincó en la ciudad de Salta.
Lo que viene es la charla que tuvimos. En ella, Santos recorre el camino que lo llevó de la autogestión absoluta en los 80 a la consolidación de un movimiento cultural en Orán, con voz propia y con un lugar en el mapa federal de la región.
«Estamos trabajando hace más de 40 años, digo estamos porque me pongo en un lugar colectivo, porque siempre hemos trabajado con un cuerpo de compañeros para llevar adelante proyectos. Empezamos en el año 82, cuando fundé el Grupo Vocación de Orán, que duró 20 años… había que empezar de cero porque no había nada», cuenta en el principio de la conversación.
Sos docente…
Estudié en la Universidad porque quería hacer la carrera de Letras, pero no existe la carrera de Letras como escritor. Preparan para docente, para licenciado, doctor, pero no como escritor. Y yo decidí hacer una carrera doble. Mientras seguía las materias, las cátedras que dictaba la universidad, iba haciendo lecturas paralelas de los autores que me interesaban y quedándome con algunos ensayos, algunas teorías que me parecían interesantes y aplicables para lo que yo hacía. Y así estuve durante estos cuatro años que dura la carrera, trabajando intensamente. Y hasta entonces no me había animado a escribir. Me parecía que había que prepararse mucho, porque era cuestión del idioma, cuestión de cultura lingüística, capacidad para construir un mundo, ¿no?
¿Te viniste a Salta a estudiar?
No, no, no. Yo todo lo hice en Orán. Empecé a estudiar en el 80 y me recibí en el 85 de profesor en Letras y, al mes siguiente, publiqué mi primer libro de cuentos. A ese libro lo hice yo mismo. Lo diseñé y lo publiqué por mis propios medios y con una venta anticipada. O sea, me inauguré como profesor, como escritor y como editor. Porque desde entonces no he parado de editar. Y, de alguna manera, he retrasado mi obra tratando de hacer la de los otros. Edité el primer libro en el 85 y hasta los 90 no edité el segundo mío. Todos los que vinieron fueron de mis compañeros de grupo. Yo me recibí a los 30 años de edad ya. Y desde entonces no he parado.
«Decidí hacer una carrera doble. mientras seguía las materias de la universidad, iba haciendo lecturas paralelas de los autores que me interesaban».
¿Y cómo fueron estos años?
Año tras año, mes tras mes, de ir haciendo cosas… A la par de trabajar como profesor en colegios secundarios, terciarios, hasta en la universidad, en los tiempos de descanso, de feriados, dar lugar a los libros producidos por los otros compañeros del grupo. De Vocación, primero. Después tuve un segundo grupo, Centro de Escritores del Trópico. Un tercero, el grupo Lepeb -Letras por el Bicentenario-. Y lo último que tuve hasta el año pasado fue este grupo de Letras y Memoria. Trabajando con la historia y con la literatura…
Siempre en tu lugar.
Sí, siempre desde Orán… unos setenta títulos de otros habré publicado a lo largo de estos años. Libros míos he publicado en mi propia editorial y las editoriales que existen en Salta diez, diez libros a lo largo de estos años, entre novelas, cuentos, crónicas, también por allí un poco de historia, que me gusta también. Y ahora, cumpliendo estos cuarenta años, publiqué el número once, el libro Aniversario con invitados.
¿Por qué «con invitados»?
Porque he pensado que uno cuando cumple un aniversario siempre hace una fiesta. ¿Y qué hace en la fiesta? Una buena comilona, hace una lista de invitados, porque no puede invitar a todo el mundo, y los invita a celebrar. Yo lo hice, pero en forma simbólica, porque en vez de una mesa puse un libro. Y a la canasta, cada uno debía llevar un relato, cuento o crónica… Gente que he conocido a lo largo de los cuarenta años, con la que me he cruzado o a veces hemos hecho proyectos juntos.

Elegir a los invitados… ¿cómo lo hiciste?
No elegí autores, elegí textos. Aquellos textos memorables que me habían impactado, sea por su forma, contenido, por la novedad de su lenguaje. Hice una lista, y luego me contacté con cada uno de ellos para pedirle la autorización para la edición. Y aceptaron gustosamente. Y así reuní diecisiete, que conmigo vienen a ser dieciocho autores… que han sido antologados en este libro. Este libro va con los datos biográficos de cada autor, y la bibliografía, para aquel que los lea y quiera conocerlos. Muchos son desconocidos, y otros son muy conocidos…
¿Cómo compusiste el libro?
El primer capítulo es “La bienvenida”. El segundo capítulo –Los invitados- es la exposición de todos estos cuentos. En total son treinta relatos. Y la tercera son dos relatos míos, “El anfitrión”. Un primer relato del primer libro y lo último que escribí, que todavía no está editado. Y un cuarto capítulo es “El informe”, donde hago una especie de paneo general de lo que ha sido el movimiento cultural, sobre todo literario, en Orán, desde el año 80 hasta la actualidad, con los cuarenta años de la democracia. Y hay un quinto capítulo, que es un álbum de fotos, que muestra algunas de las escenas de las tantas cosas que hicimos en el campo de las letras.
«No elegí autores, elegí textos. Aquellos textos memorables que me habían impactado, sea por su forma, contenido, por la novedad de su lenguaje».
Venís de Tucumán…
Sí. Dentro de nuestro grupo Lepeb, Letras por el Bicentenario, empezamos en el 2010, justamente, con la idea de trabajar con la historia, aparte de la literatura. Y esta idea nace porque la pregunta era, y la ignorancia también, ¿qué pasó en Orán durante la época de la Independencia? ¿Participó o no? ¿Tuvo sus héroes? Y trabajamos arduamente en eso. Y bueno, así supimos que el que defendió esa zona es Manuel Eduardo Arias. Él tenía su tropa ahí en Orán y era teniente gobernador del Cabildo. Y así supimos que teníamos un Cabildo, porque se destruyó con un terremoto el siglo pasado. Entonces la gente no tenía memoria de que existiera. Lo que hicimos nosotros, a partir de ahí, es señalar el lugar donde estuvo el Cabildo, pusimos una placa… Metimos en la agenda de actos patrióticos el día en que Orán juró la Independencia, después de la jura de Tucumán. Los concejales llevaban la misión de hacer jurar el Acta de Independencia en cada uno de los cabildos. En Buenos Aires se hizo en septiembre. Pero Orán fue uno de los primeros cabildos en jurar por la Independencia, en convocar al pueblo. En Tucumán fue el 9 de julio y en Orán el 15 de agosto de 1816. Y demoraba por el tema que en aquel tiempo los tránsitos eran tan difíciles. Y existía esta pregunta de cómo Eduardo Arias había sido nombrado teniente gobernador. Y fuimos al Archivo General de la Nación, y ahí tuvimos en nuestras manos una documentación importante. Vimos la orden manuscrita de Güemes que le ordenaba a Eduardo Arias que se postule como el Teniente Gobernador, lo nombraba, y que formara tropa para pelear contra los realistas porque estaba muy amenazada la zona, ya que los realistas ingresaban por Bolivia, en ese tiempo el Alto Perú. Y tenían a la ciudad de Orán dentro de sus planas. Incluso Juan Azurduy vivió un buen tiempo en Orán. Y junto a Eduardo Arias defendieron el territorio. Fuimos descubriendo todas esas cosas que nos parecieron interesantes, por lo cual fuimos al Archivo y leímos a Bernardo Frías…
Un trabajo significativo…
Claro, y hemos logrado que Orán despierte… que la historia no es solamente allá lejos, en el Cabildo de Buenos Aires o en la Casa de Tucumán. Hubo luchas y también éxodos en Orán. Nuestros abuelos habían peleado también por la Independencia. Y eso, por supuesto, hace mucho bien a la salud en el sentido de la identidad. Así que nos invitan de las escuelas, hemos publicado varios libros que, justamente, hablan del Orán del tiempo de la Independencia. Y a raíz de eso nos hemos comunicado con la gente de Jujuy, que también estaba trabajando con lo mismo, y con la gente de Tucumán. Y ahora, hace pocos días, fuimos hasta la Casa de Tucumán, donde se reunieron los historiadores para hablar de estos próceres, ¿no? Bernabé Aráoz, Eduardo Arias, Martín Miguel de Güemes, que pusieron el cuerpo para esta lucha y para esta Independencia, para esta libertad. Fue muy lindo, nos recibieron muy bien, nos hicieron hablar, por supuesto, nos entregaron distinciones. Y también estuvimos en Trancas, donde ocurrieron también hechos históricos.
¿Cuándo presentan el libro?
Estoy yendo hacia mi pago de Orán, porque justamente hay que preparar las presentaciones de este libro. Va a tener cuatro. La primera va a ocurrir en Salta, en el Abril Cultural, el 11 de abril, un sábado, a las 18.30 horas, en la en la Sala Mecano de la Casa de la Cultura. La segunda presentación la va a tener en Orán, el viernes 17. Yo he trabajado ahí muchos años y ahora el Instituto me presenta el libro. En tercer lugar, va a ser presentado en Tartagal, porque este libro une a autores de toda la zona… de Tartagal, de Embarcación, de Orán, y dan una mirada amplia entre todos sobre lo que es el Trópico, la zona, en cuanto a sus personajes, en cuanto al clima, en cuanto a sus problemas sociales… En esos relatos está contado eso. Y la cuarta va a ser en la Feria Internacional del Libro. Todavía no sabemos la fecha. Y en eso estamos, en esa alegría que significa un hijo nuevo y presentarlo en sociedad.
¿Qué te significó todo este tiempo de democracia en el trabajo de gestor cultural? ¿Cómo fue mirar para atrás?
Alguien, un filósofo francés, habló del campo, en este caso, el campo de las letras. Nosotros venimos trabajando desde el comienzo para integrarnos… ¿Por qué? Bueno, el centralismo del que a veces se queja Salta con respecto a Buenos Aires, también lo padecemos con Salta desde allá. Por ejemplo, las bases de concursos nunca llegaban, las invitaciones, ¿no? Así que tuvimos que pelear con esa indiferencia inicial hasta que logramos -de alguna manera- integrarnos y llevar escritores de esta zona capital a Orán y traer de Orán a este lugar. Fundamos una propia editorial para no andar con problemas de si publicamos o no publicamos. También abrimos camino nosotros allá con las letras, el teatro, la música, hemos trabajado integrando todas las expresiones… Muy cansador en lo físico, intelectual, pero muy fructífero y alentadores los resultados. Y hoy ya no tenemos la misma situación. Hoy la literatura de Salta no solamente se entiende como la producción de la capital, sino que todos los municipios y pueblos del interior como Cafayate, Rosario de la Frontera, Metán… Güemes también tiene una buena producción, incluso su propio encuentro igual que Orán y Tartagal. Y cuando hablamos de la literatura de la provincia de Salta ya hablamos de forma federal. Y estos 40 años han servido para integrar eso, además para conocer, porque un escritor se va haciendo también mediante el ejercicio, mediante la crítica, la publicación de sus cosas. Y de esa manera hoy se conocen varios escritores de la provincia, que son procedentes del interior. En este libro, hemos seleccionado algunos de esos autores, que hoy incluso forman parte del panorama de la literatura de Salta. Y contentos con haber podido hacer. Seguramente si no hubiera habido democracia no hubiéramos podido trabajar. Fundamos el grupo un año antes de que se iniciara la recuperación democrática, sabiendo ya que después de la guerra de Malvinas el poder que tenían los militares se desvaluaba. Entonces aprovechamos eso para empezar a trabajar. Y había que hacer todo desde el principio, porque no había nada, nada de nada. Y hoy tenemos la Escuela Bellas Artes, nosotros mismos hemos trabajado para tenerla, otros han trabajado para tener la Escuela de Música, y la tenemos, la Casa Municipal de la Cultura, que no existía cuando nosotros empezamos. Ahora hay un movimiento cultural importante en Orán…
«la historia no es solamente allá lejos, en el Cabildo de Buenos Aires o en la Casa de Tucumán. Hubo luchas y también éxodos en Orán. Nuestros abuelos habían peleado también por la Independencia».
Identidades y construcción
Santos Vergara nació en San Ramón de la Nueva Orán en 1955. Es profesor en Letras, egresado en 1985 de la UNSa, año en el que también inauguró su faceta de escritor y editor con su primer libro de cuentos, Las ausencias.
Su labor ha sido fundamental para la descentralización cultural de Salta: fundó grupos históricos como Vocación (1982), el Centro de Escritores del Trópico, Lepeb (Letras por el Bicentenario) y Letras y Memoria.
Como artista plástico y gestor, ha editado más de setenta títulos de autores regionales, priorizando la visibilización de la literatura del norte argentino por sobre su propia obra, la cual suma once títulos entre novelas, crónicas e investigaciones históricas.
En este 2026, celebra 40 años de trayectoria con la antología Aniversario con invitados, consolidándose como una referencia ineludible de la cultura federal y la identidad oranense.








