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lunes, marzo 16, 2026

«Abajo en las nubes», el diálogo musical que proponen Nadia Szachniuk y Mariano Agustoni, llega a Salta

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El dúo actúa este sábado en La Totora, Vaqueros, donde se unirá a Pablo Chireno en una noche de folclore inquieto y de exploración. Hablamos con la cantora.

El folclore, cuando es abordado como una música inquieta, deja de ser una foto fija, una simple evocación del pasado, para convertirse en un organismo vivo. Bajo esta premisa, “Abajo en las nubes” es el encuentro que proponen Nadia Szachniuk y Mariano Agustoni, dos artistas que han hecho de la exploración sonora un territorio compartido.

Tras presentaciones en Buenos Aires y en Jujuy, el dúo actúa este sábado, desde las 21, en La Totora, Julio Cortázar y pje. El Astillero, Vaqueros. Tendrán como invitado al reconocido percusionista Pablo Chireno.

Un olfatear en la memoria

Szachniuk y Agustoni toman como punto de partida el concepto de paisaje, territorio o camino, no como un límite, sino como un terreno musical de exploración alrededor de la idea de folclore.

Con virtuosismo, el dúo se centra en la emoción y construye un universo sonoro propio donde esas esencias e identidades se reinventan. En esa intersección es donde una zamba, una copla dialogan con la libertad del jazz y los colores de la música clásica.

«Este trabajo es un olfatear la memoria musical y poética de cada uno y armar un guion, una jerarquía de los materiales completamente arbitraria», dice Nadia en contacto con La Río Va.

«En la memoria no parece haber un orden tan asequible, sino una cronología algo surrealista, intervenida por fantasías, como la de desubicar las nubes en una foto imposible«, señala sobre el nombre del encuentro.

«Cambiar el orden de las cosas nos permite cuestionar lo que dábamos por hecho, y creo que es un acto poético por definición. No interesa tanto justificar la historia, sino creerla por encima de alguna comprensión más predecible», comparte Nadia.

«Cambiar el orden de las cosas nos permite cuestionar lo que dábamos por hecho, y creo que es un acto poético por definición»

De espacios y tiempos

“Navegando ríos que conectan tierras lejanas», dice el parte de prensa. Y es tan cierto. La propuesta del dúo se presenta como una cartografía de la memoria: un desorden poético en el que las canciones aparecen como “mojones de una esperanza sonora”.

Es una música alucinante, en todos los sentidos, la que están haciendo estos creadores/ creedores. Fluye muy libre. Conecta con algo más que los sentidos.

“Abrapampa”, por ejemplo, transporta en el espacio a ese territorio sonoro, y también lo hace en el tiempo, un tiempo que aún no es y que, a la vez, ya fue y está siendo. Ahora. Transporta con esos arpegios y una voz que ingresa creciente. El piano acaricia notas desde el borde hasta tomar un registro alucinado con la percusión, otros teclados y la copla en la voz y la caja de Nadia. Y ya estamos entre los cerros.

Hermosa experiencia la de encontrarnos abajo en las nubes, esa contradicción que no es tal, porque hay mucho más que los opuestos. Hay un ejercicio libre y creativo de un sonido muy propio y a la vez del cosmos.

«Se suceden textos y músicas de diversos orígenes, idiomas, autores, y vamos enlazando cada material con un universo sonoro de nuestras más amplias influencias«, describe la cantora esta magia, y detalla: «Mariano con sus sonidos desde la compu, yo con una pedalera de efectos vocales… hilado intencionalmente con un sentido onírico, que no es fusión, sino un lenguaje que encuentra bastante impulso en la improvisación«.

«Es esa convergencia y nuestra ‘norteñidad’ la que nos encuentra con las canciones como bandera, como mojones de nuestra memoria antojada y algo fantástica«, cierra Nadia.

Dos trayectorias

La cantante e intérprete salteña es hoy una de las voces más personales de la música popular argentina. Su versatilidad le ha permitido transitar desde la música barroca y contemporánea hasta el jazz, pasando por un folclore muy genuino y anclado en la memoria de los pueblos.

Consagrada con Premios Gardel y el Premio Mercedes Sosa por su trabajo junto a Eva Sola, Nadia Szachniuk ha consolidado su identidad con obras como Luna Atrás y el celebrado disco Falú, grabado junto al maestro Juan Falú, con delicadas versiones de temas de Eduardo Falú y el propio Juan, con letras de Jaime Dávalos, Hugo Ovalle, Teresa Parodi, Jorge Marziali, Pepe Núñez y Néstor Soria.

El pianista y tecladista jujeño Mariano Agustoni aporta una mirada ecléctica y sofisticada al dúo. Miembro clave de proyectos como Pumba y La Cangola Trunca -con Hugo Maldonado Barros-, su huella musical se extiende también como arreglador de Inés Estévez y como compañero de ruta de la querida Liliana Herrero.

Su capacidad para fusionar la raíz norteña con otras texturas es el motor rítmico de este encuentro.

«Abrapampa», de Hugo Maldonado Barros, por Pumba y Nadia Szachniuk

Cita imperdible

La gira por el NOA ya tuvo el 9 de noviembre una primera y vibrante escala en San Salvador de Jujuy, donde Szachniuk y Agustoni se presentaron junto al charanguista Elio Gutiérrez, y tendrá su gran cierre en tierras salteñas.

Este sábado, la cita con estos músicos es en La Totora, en Vaqueros. Allí junto a Pablo Chireno desplegarán su arte en una noche cargada de profundidad y de matices. Un encuentro único para ser testigos de una música con profundas raíces que no deja de mirar el horizonte.

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