Encuentros, festivales, fiestas populares nutren la agenda de estos días de verano. Las alegrías que se permiten las y los habitantes de estos lugares tienen -en este tiempo de visitas a parientes y a amigos y de viajes por vacaciones- un muy necesario espacio para ser.
Es el tiempo, también, del carnaval. Ese interregno en que se suspende lo cotidiano para celebrar la vida y los afectos o las querencias del alma, es el caso de algunas expresiones muy arraigadas culturalmente a nuestras memorias.
Los grandes encuentros de folclore, en este contexto, son en alguna medida termómetros de lo que se vive en las distintas regiones del territorio nacional. Jesús María, Cosquín, en Córdoba, y también los festivales en la provincia entran en esta dinámica que año a año tiene algo que decir. Es el tiempo…
Carnaval
El pin pin entre los guaraníes en el arete guazú, la fiesta grande, el toro y el yaguareté… el río. El Pujllay, el diablo, el duende, el coludo en los cerros y valles, en la Puna y en las Yungas. Pueblos y pueblos celebrando. Es el tiempo.
El sábado 24 de enero se hizo uno de los tantos desentierros del carnaval en estos lugares del continente. Los valles, la Puna, el Chaco vivieron –viven- sus ceremonias regadas de memorias y coplas y tambores y flautas y cajas y quenas… albahaca, chicha, aloja y otros alcoholes, cantos otros, sabores otros no habituales en el oído-tiempo educado del resto del año.
Aunque en las casas, en los barrios, en los espacios vitales, sí. Sí es esta música, son estos sonidos y cantos que acompañan la celebración.
En San Carlos, en los Valles Calchaquíes fue ese, uno de los tantos desentierros señalado arriba. El coplero de aquellos pagos Rogelio Guantay Yampas compartió videos con La Río Va. Los compartimos.
Poeta comparsero
Jesús Ramón Vera, poeta, comparsero, docente, militante por la cultura, habría cumplido años ese 24 de enero. Nacido en la ciudad de Salta, en 1958, pasó sus últimos días en Rosario de la Frontera, pago de su padre.
Había vuelto a aquella ciudad del sur de Salta luego de vender la casa de la Martín Cornejo 1271, en la Villa 20 de Febrero. Allí vivió con su madre y allí, en esa casa, funcionó la editorial Tunparenda, proyecto cultural nacido un par de años después de finalizada la dictadura.
El carnaval para Ramón era un centro al que necesitaba volver, y lo hacía como cuando de niño iba a los corsos, jugaba con agua, en las calles, con los vecinos… Y la copla, y la caja y la tumbadora y toda esa comunidad barrial que chiroleaba de día, y cantaba hasta el amanecer.
En los últimos días de esa casa, amigos habían pintado un mural en el frente. «Comparsa, poesía, carnaval» decía arriba de los colores y espejos que muchas manos habían dejado como una ofrenda a esa casa y a ese tiempo que se iba yendo, junto con Ramón.

Coplera
En San Carlos nació Mariana Carrizo, estos días seguro que después de los festivales a los que pueda ir, va a estar copleando, enfiestada y alegre en el carnaval y muy, muy consciente de quien es.
Pasa que la Mariana es una lucecita, ilumina con su sonrisa, su caja y sus ocurrencias y su sabiduría de mujer de los cerros, que mucho ha visto.
Sabe la Mariana, y lo dice y comparte, que se coplea en ronda, que la palabra derrota al miedo y al silencio en un solo movimiento, cuando es compartida y dicha al viento. O en un festival.
Esta sancarleña fue para Cosquín y estuvo copleando con Jorge Rojas, en la segunda luna del festival que ve el país y el mundo y que ofrece la diversidad de colores, ritmos, sentires que forman estos lugares que, en un tiempo, fue colonia europea y luego colonia nacional (esta contradicción tiene una explicación en la historia, y más en la de estos años). Intento con Bartolina Sisa, Martín Güemes, Juan José Castelli, Juana Azurduy, Manuel Belgrano, María Remedios del Valle, José de San Martín, Mariano Moreno, Juana Manuela Gorriti, José Gervasio Artigas, Macacha Güemes y tantos otros sin nombre de ser un país independiente, cuando se organizaba el desprendimiento de España. La independencia de estas tierras para autodeterminarse intentaba…
“No hay que quedarse calladitos”
Escabroso el terreno de la palabra. Improcedente, para algunos que seguramente se estarán preguntando que hacen Mariana Carrizo, Jorge Rojas en un mismo párrafo que los “héroes de la patria” (pomposamente llamados así cuando pasaron a ser hombres y mujeres que no incomodaban al poder por el exilio o la muerte ignominiosa del silencio, en la pobreza extrema). Ahora, en la estampita los celebran. Incluso en billetes.
“No hay que quedarse calladitos”, dice la Mariana luego de ponerse muy seria y haber dicho lo que dijo sobre lo que padecen las poblaciones de la Patagonia ante la indiferencia del Estado. Lo dijo en el escenario mayor del folclore. En Cosquín.
Cuando tuvieron ese hermoso contrapunto esos dos salteños, una del Valle Calchaquí, y el otro del Chaco salteño; dos cantores del pueblo con sus formas de coplear y sus cajas se encontraron. Dos formas de ser se abrazaron. Y ese encuentro es hermoso.
Dimensiones, compromisos y la palabra
Ya ha comenzado la temporada de los festivales en la provincia y el país. El verano, como es habitual, suma la presencia de cientos de miles de personas que se convocan para celebrar la tierra común, la que se fue nutriendo no solo del sol y de las lluvias, sino también del alma de su gente, entre ellos los artistas que, cuando son auténticos, alcanzan la dimensión de la vida de las paisanas y paisanos diciéndola con su oficio de cantores, bailarines, músicos instrumentistas, copleros, artesanos y muchos más.
Hay tanto y tanta variedad de ritmos y sentires en el territorio de este pedazo de América, y un termómetro es de este tiempo. Nada más y nada menos.
Preguntas
Y en las grillas de los encuentros en Salta, en los Valles, no está la cantora y coplera, precisamente, de esos Valles, de San Carlos para ser más claros. No está Mariana Carrizo. Esa es una pregunta que agendamos para hacérsela cuando hablemos con ella. Adivinamos una respuesta. “De mis pagos me he venido…”, copleó en Cosquín este martes.
También deberíamos preguntarles por Mariana a los organizadores de los encuentros salteños.
Tendremos un diálogo con la vallista para que nos cuente sobre muchas cosas que estuvo haciendo y hará. Esta cantora nuestra da voz e identidad en estos encuentros a algo tan vital como el canto con caja.
En algún momento fue todo un tema el irrespeto de la organización de algún festival vallisto para con esta mujer, su oficio y su copla. Un síntoma que no solo habla del lugar que se le sigue negando en los escenarios a la mujer, a la artista y al canto con caja.
En más de una oportunidad hablamos con Mariana sobre este tema. Agendamos una segunda pregunta para ella. Cómo está la cosa en este 2026.
Proyecciones y dimensiones
La coplera sancarleña no se queda quieta, lo sabemos. En noviembre estuvo junto con otras y otros referentes de la cultura del continente en Santa Marta, Colombia, en el Reencuentro en el Corazón del Mundo, en ese espacio estuvo también otra salteña, Lucrecia Martel.
La cineasta llevaba su documental “Nuestra tierra”, sobre el asesinato de un comunero. Se concretaba esos días la Cumbre de presidentes de la Celac. En el marco de la IV cumbre CELAC-UE. Esa podría ser otra consulta. Qué hacían estas dos mujeres que han transitado amistad y luchas, y son tan salteñas en su universalidad.
Sabemos -los que la conocemos a la Mariana- de su militancia en la palabra y particularmente con la copla, a lo largo del tiempo y en los escenarios del mundo, y que cuando canta dice.
Dice sobre su tierra, dice sobre la violencia machista, sobre los lugares comunes que violentan a las mujeres. “Soy salteña, libre y dueña, libre y dueña”, canta como miles de copleras.
Y estuvo en la cuarta luna, copleando y cantando con Leo Genovese, Miguel Rivaynera y Tubo Moya. Fue una presentación hermosa, situada, con el habitual buen humor e inteligencia de esta mujer que de chiquita pastoreaba sus ovejas en el campo.
Caminante de la copla…
La Serenata a Manuel Castilla, presentaciones y espectáculos de obras maestras de nuestra cultura. Una ofrenda para el público y para el arte desde lo propio concretó en octubre del 25 la coplera.
Con gran respeto, y profundo, hacia la cultura nuestra… y como fuerte y columna, además de lo vallisto, el lugar de la mujer, la palabra, la voz, y teniendo la alegría como bandera de resistencia y construcción, Mariana.
Es una continuidad de compromisos la carrera de esta mujer, con el tesón y la fortaleza que le dan sus raíces, su lugar. En cualquier lugar del mundo, es una vallista y coplera…
Y asume –hace rato lo viene haciendo- el camino que ensancharon y ensanchan Teresa Parodi, Mercedes Sosa, Melania Pérez, Yamila Cafrune, Liliana Herrero, Las Hermanas Cari, Verónica Condomi, Leda Valladares, Eva Sola, Micaela Chauque, Nadia Szachniuk, Ramona Galarza, Balbina Ramos, Suna Rocha, Soledad y Natalia Pastorutti, Marian Farías Gómez, Mónica Pantoja, Eladia Blázquez, Nadia Larcher y tantas otras artistas populares…
Los videos del desentierro del carnaval en San Carlos, en los Valles Calchaquíes de Salta, fueron registrados por Rogelio Guantay Yampas. La Río Va lo agradece profundamente.





